Un pueblo amazónico boliviano nos enseña las pautas de la vida saludable

El pueblo Tsimane – una comunidad de recolectores-horticultores de la Amazonía boliviana – presentaron los más bajos niveles de envejecimiento vascular. En el estudio que se realizó a varios grupos de su población se encontró que el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis coronaria) es cinco veces menos frecuente que en los EE.UU., según un estudio que ha sido publicado en The Lancet.

Frente a esta evidencia, los investigadores, afirman que la pérdida de las dietas de subsistencia y estilos de vida en la sociedad contemporánea podría ser clasificada como un nuevo factor de riesgo para las enfermedades del corazón. Los principales factores de riesgo son la edad, el tabaquismo, el colesterol alto, presión arterial alta, la inactividad física, la obesidad y la diabetes.

Los investigadores señalaron que, mientras que las poblaciones industriales son sedentarias durante más de la mitad de sus horas de vigilia (54%), los Tsimane pasan sólo el 10% del día inactivos. Ellos viven un estilo de vida de subsistencia que implica la caza, la recolección, la pesca y la agricultura, donde los hombres pasan un promedio de 6-7 horas del día en actividad física y las mujeres pasan 4-6 horas.

La dieta de los Tsimane es en gran parte a base de hidratos de carbono (72%) e incluye carbohidratos no procesados que son altos en fibra tales como arroz, plátano, yuca, maíz, frutas frescas y secas. Las proteínas constituyen el 14% de su dieta y proviene de la carne animal. La dieta es muy baja en grasa y esta es solo el 14% de la dieta - equivalente a un estimado de 38 gramos de grasa cada día, incluyendo 11 g de grasa saturada y sin grasas trans. Además, los investigadores observaron que rara vez fuman.

En el estudio, los investigadores visitaron 85 pueblos Tsimane entre 2014 y 2015. Midieron el riesgo de enfermedades del corazón de 705 adultos (mayores de 40-94 años de edad), el grado de endurecimiento de las arterias coronarias, el peso, la edad, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, colesterol, glucosa en la sangre y la inflamación.

Encontraron que, nueve de cada 10 de las personas Tsimane (596 de 705 personas, el 85%) no tenían riesgo de enfermedades del corazón, 89 (13%) tenían bajo riesgo y sólo 20 personas (3%) tenían moderado o alto riesgo. Los mismos resultados se encontraron en personas de edad avanzada, donde casi dos tercios (65%, 31 de 48) de las personas de más de 75 años de edad no tenía ningún riesgo y el 8% (4 de 48) tenían un riesgo moderado.

La frecuencia cardíaca, la presión arterial, el colesterol y la glucosa en la sangre también fueron bajos, posiblemente como resultado de su estilo de vida.

Los resultados de este estudio muestran los niveles más bajos de envejecimiento vascular registrados en el mundo hasta la fecha. Sin embargo, los investigadores, señalaron que, aunque el estilo de vida Tsimane es muy diferente de la de la sociedad contemporánea, algunos de sus elementos pueden transferirse a otras poblaciones humanas y ayudar a reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

El estudio ha sido liderado por el profesor de antropología Hillard Kaplan de la Universidad de Nuevo México, EE.UU.