Observan un compuesto químico que sugiere que hubo agua en Marte

Científicos han identificado por primera vez en la superficie de Marte, boro, un elemento que tiene propiedades intermedias entre metales y no metales, es decir, un metaloide, que es usado en muchos procesos útiles para la vida cotidiana aquí en la tierra.

La importancia de este hallazgo radica en que el boro se asocia a sitios áridos donde alguna vez hubo agua. Los compuestos del boro, llamados boratos, están presentes en océanos, rocas sedimentarias, carbón y algunos suelos. Emerge a la superficie desde el agua de mar en forma de vapor de ácido bórico y por actividades geotérmicas.

También es un elemento esencial en la agricultura, pues interviene en el desarrollo natural, crecimiento, rendimiento de cosechas y el desarrollo de las semillas. Es importante, además, en la transferencia de agua y la alimentación de las plantas y, a pesar de que se lo requiere en muy bajas concentraciones, el crecimiento y rendimiento de las cosecha son gravemente afectados cuando el suelo no contiene boro.

Estos compuestos disueltos en el agua pueden adsorberse en las numerosas superficies presentes en los ríos y otros cursos de agua, donde suelen quedar expuestos cuando el agua se evapora o se filtra hacia las profundidades. Es, al parecer, en estas formaciones, donde los científicos han observador el compuesto en la superficie marciana.

El boro observado en Marte, en forma de minerales de sulfato de calcio, están en lo que podrían ser lechos de ríos similares a lo que se observa en la Tierra, lo cual indicaría que se formó en el Marte antiguo. Estas cursos se formaron, probablemente, a temperaturas entre 0-60 grados celsius y ambientes que van desde neutro a pH alcalino. La temperatura, pH, y el contenido mineral disuelto en el agua subterránea podrían hacerlo habitable, sostienen los científicos.

El compuesto fue identificado mediante una cámara láser, un instrumento para la identificación de compuestos químicos (ChemCam) que fue desarrollado en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en conjunto con la agencia espacial francesa.

El descubrimiento de boro es sólo uno de varios hallazgos recientes relacionados con la composición de las rocas del planeta rojo. Los investigadores tratan de analizar las capas de una montaña marciana buscando rocas cuya composición muestre lagos extintos y antiguos ambientes subterráneos húmedos que han cambiado en miles de millones de años, de manera que afectaron su valor para la vida microbiana.