Niku, un trozo de hielo que orbita alrededor del sol en la dirección equivocada

Más allá de la órbita de Neptuno, el planeta conocido más alejado de nuestro sol, se encuentra una población de misterios objetos que los científicos los denominan transneptunianos (TNO). Durante años, los astrónomos han estado descubriendo cuerpos de menor importancia en esta región, que están influenciados por la gravedad de Neptuno y orbitan el Sol.

En los últimos años, varios nuevos TNO han sido descubiertos, los cuales nos han llevado a repensar lo que constituye un planeta, e inclusive, la historia del sistema solar.

Niku, es el objeto transneptuniano más recientemente descubierto que está en la mira de los astrónomos debido a sus peculiares características. Su nombre significa rebelde en chino y es un pequeño trozo de hielo que orbita alrededor del sol en una dirección diferente.

El equipo internacional de astrónomos que realizó el descubrimiento, encontró este TNO utilizando el Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System 1 Survey (Pan-STARRS 1). Su tamaño es de sólo 200 kilómetros (124 millas) de diámetro, la órbita de este objeto se inclina 110 ° con respecto al plano del sistema solar y gira alrededor del sol, pero en dirección opuesta.

Se sabe que, cuando se forman los sistemas planetarios, las fuerzas del momento determinan que todo gire en la misma dirección. De manera que, cuando se observa desde el polo norte celeste, todos los objetos de nuestro sistema solar parecen estar en órbita alrededor del sol en el sentido contrario a las agujas del reloj. Así que, cuando los objetos giran alrededor del Sol en la dirección opuesta, los astrónomos sospechan que existe un factor externo o extraño que está en juego.

Lo que es más, el equipo comparó la órbita de Niku con otros TNO y Centauros de mayor inclinación y notaron que ocupan un plano orbital común y experimentan un efecto de agrupamiento. Sin embargo, la órbita de Niku es inusual, ya que es casi perpendicular al plano del sistema solar. Además, está orbitando en la dirección opuesta a la mayoría de los cuerpos del sistema solar.

Una posibilidad que el equipo ha considerado es que este patrón orbital misterioso podría ser evidencia de la existencia del noveno planeta. Este hipotético planeta, que se cree que existe en el borde exterior de nuestro sistema solar, si es que existe, se cree que es 10 veces mayor que la Tierra.

El establecimiento de una conexión con un planeta nueve, basados en las órbitas de estos objetos distantes, es ciertamente tentador, sobre todo porque todavía no se ha obtenido evidencia directa de este. Sin embargo, tras un análisis más detallado, el equipo concluyó que Niku está demasiado cerca del resto del sistema solar para que su órbita sea producida por un noveno planeta.

Además, las órbitas de los objetos agrupados que giran alrededor del sol hacia atrás, a lo largo del mismo plano de 110 grados, es visto como un indicio de que, es probable, que algo más este trabajando ahí. Los científicos sospechan que pueda existir un planeta gigante, cuya área de influencia se ve mitigado por otros factores que todavía no conocemos.

Así que por el momento, parece que los entusiastas del planeta nueve van a tener que esperar alguna otra forma de confirmación.

Cualquiera que sea la causa de la extraña órbita de Niku, es evidente que hay más cosas en el exterior del sistema solar de lo que creemos. Y con cada nuevo descubrimiento, y cada nuevo objeto catalogado por los astrónomos, estamos mejorando nuestra comprensión de las dinámicas que están el juego.