Momias descubiertas por Julio C. Tello arrojan nuevos datos sobre la dieta de los antiguos pobladores de la costa peruana

Momias excavadas hace casi un siglo están dando nueva información acerca de los modos de vida de los antiguos habitantes de la costa peruana. Los investigadores utilizando nuevas técnicas en bioarqueología y biogeoquímica, han podido estudiar las dietas de 14 individuos que datan de casi 2.000 años.

Las momias fueron desenterradas en la Necrópolis de Wari Kayan que está ubicado en Paracas de la cual se extrajeron dos colecciones de momias. Esta región tiene una rica historia arqueológica que incluye no solo monumentos sino también textiles intrincados y enormes geóglifos, sin embargo, ha sido relativamente pobre para la investigación bioarqueológica.

 

En este estudio, los investigadores utilizaron muestras de cabello - entre dos y 10 muestras secuenciales para cada momia, además de dos artefactos de pelo - para investigar las dietas de estos pobladores antiguos de Paracas. Se centraron en el análisis de isótopos de carbono y nitrógeno en la queratina del cabello para determinar lo que estos individuos comieron en la etapa final de sus vidas.

El conocimiento de la dieta no sólo proporciona información sobre la salud, sino también puede indicar donde vivía la gente o sí esta viajaba, además de ofrecer pistas sobre su vida cotidiana mediante la identificación de sus alimentos, si los obtenían de la agricultura, la pesca, la caza o la recolección.

Durante los últimos meses de su vida, los individuos Paracas parecen haber comido productos principalmente marinos y especies vegetales como el maíz y el frijol. Además, eran geográficamente estables y, si viajaban entre las tierras altas del interior y las regiones costeras, continuaron consumiendo productos del mar, señala la investigación.

Para los investigadores, este estudio resulta un reto pero también una tarea que genera expectativa puesto que se están usando nuevas técnicas científicas para conocer más acerca de las momias que fueron excavados hace casi 100 años. Este estudio se realizó mediante el uso de pequeñas muestras de cabello extraídas de las momias, con lo cual se llegó a determinar que comían en los meses y semanas antes de morir.

Las momias estudiadas fueron descubiertas en 1927 por Julio Tello, el padre de la arqueología peruana. Cada momia fue atada en posición sentada, en ellas se encontraron objetos funerarios como cestas o armas, y envueltas en paquetes en forma de conos de textiles, en el que se incluían también prendas finamente bordadas.

Los individuos estudiados eran en su mayoría hombres y se espera que, en el futuro, se estudie también a mujeres y jóvenes. Los investigadores también planean examinar más artefactos y realizar pruebas mortuorias para construir un contexto para los datos que obtuvieron mediante el análisis de los isótopos.

La investigación ha sido desarrollada por Kelly Knudson profesora asociada de la Escuela de ASU de Evolución Humana y Cambio Social, así como Ann H. Peters del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania, y Elsa Tomasto Cagigao de la Pontificia Universidad Católica del Perú.