Modelos climáticos predicen sequía en los Andes e inundaciones en el Himalaya

En el futuro, las poblaciones que viven en el Himalaya tendrán que hacer frente a inundaciones, mientras que las de los Andes se las verán con sequias más largas y menos agua; según una investigación.

El estudio se realizó utilizando datos de medición y modelos climáticos para examinar de cerca el balance de agua en ambas cordilleras, luego del cual, predijeron que estas cadenas montañosas están obligadas a experimentar el cambio climático de manera diferente.

Examinaron, en el contexto del cambio climático, el balance del agua de dos regiones montañosas, los investigadores crearon un nuevo y muy extenso modelo del valle de Langtang superior en Nepal y la región Juncal de los Andes centrales de Chile. Estas zonas son importantes debido a la captación de agua para millones de personas que viven en las tierras bajas circundantes.

En estas áreas se localizan picos que ascienden a más de 6.000 metros y también glaciares. Los modelos climáticos indican que, en el resto del siglo, ambas regiones experimentarán aumentos similares en las temperaturas medias anuales. Los escenarios más leves predicen un aumento de uno a tres grados, la más extrema de cuatro a seis grados.

Los modelos, señalan, además, que a pesar de que se muestran similitudes, es probable que el balance de agua en las dos regiones se desarrolle de forma diferente. Así, se observó que la región Juncal debería incrementarse la sequía. Durante la estación seca, que ya es bastante larga, el agua del río llegue a ser más escasa aún. Pero, de acuerdo con los cálculos, se espera que la descarga de agua se mantenga en los niveles actuales durante el período de 2010 a 2030. Sin embargo, después de eso, habrá una disminución constante de la cantidad de agua disponible. De manera que, en un escenario extremo, esta descarga de agua de toda la zona de la región Juncal podría reducirse a un tercio del nivel actual para el año 2100.

En el alto valle de Langtang, la situación se presenta muy diferente. Comparando los datos recopilados entre 2001 y 2010, se observó que, todos los escenarios climáticos indican que en la primera mitad de este siglo, la descarga de agua se incrementará; en un escenario extremo, hasta en un 70 por ciento. La descarga máxima podría ser alcanzada entre el 2050 y 2060, después de la cual se espera que la descarga siga siendo la misma o decline de manera constante a medida que avanzamos hacia el año 2100.

Qué cantidad de agua que fluye por los arroyos y ríos, en última instancia, depende de la suerte de los glaciares locales. Los glaciares en ambas áreas de prueba se van a reducir. Dependiendo del escenario del clima, los de la región Juncal podría disminuir hasta en un 70 por ciento; en Langtang, las predicciones más extremas indican una pérdida de un 55 por ciento.

A su vez, los diferentes grados de deshielo de los glaciares también darán lugar a diferentes escenarios en términos de descarga de agua: en Langtang, la proporción de desempeño de deshielo de los glaciares aumentarán; en el 2050, se llegará a un pico, luego del cual retrocederá. En la región Juncal, el derretimiento de los glaciares ya alcanzó su punto máximo antes de 2010, ahora la proporción de descarga del derretimiento de los glaciares está disminuyendo de manera constante, lo cual es una tendencia que va a continuar hasta el final del siglo.

Los investigadores sospechan de que el hecho de que los dos glaciares no estén a la misma distancia sobre el nivel del mar. En Langtang, muchos glaciares están situados a gran altura. Una vez que se derritan, en el futuro, esta agua de deshielo sustituirá a lo que hoy en día proviene de los glaciares que están ubicados más abajo. Lo que es más, las lenguas de los muchos glaciares en Langtang están cubiertas de capas masivas de restos de rocas; éstos aíslan los glaciares, que luego retroceden más lentamente. En Juncal, sin embargo, los glaciales más altos ya se están derritiendo, debido a que están más bajos que en el Himalaya.

El nuevo modelo también indica que en Langtang podría aumentar las lluvias en el futuro, lo que agravará el efecto del deshielo de los glaciares debido al incremento de la descarga de agua. Pero este no es el caso de Chile, donde la sequía en los meses de verano, de diciembre a marzo, va a empeorar. Hoy en día, los agricultores de las regiones más fértiles de Chile usan agua de deshielo para regar sus campos. En este escenario, será esencial tomar medidas para fomentar la conservación de las reservas de agua del país.

En cambio, los esfuerzos en el Himalaya de Nepal tendrán que centrarse en la gestión de las inundaciones. El cambio climático significará líneas de nieve superiores. Esto aumentará la cantidad de lluvia que cae en las alturas y, con el aumento de las precipitaciones en forma de lluvia, el agua se escurrirá de inmediato, la que a su vez, conducirá a inundaciones.
Los investigadores comenzaron su estudio en 2005, cuando se hizo la primera expedición ETH de los Andes chilenos. En el valle de Langtang, el trabajo comenzó en 2012.

Los Andes y el Himalaya se eligieron porque los modelos existentes para estas regiones eran muy imprecisos. Ahora, el estudio mostró que los modelos anteriores eran poco efectivas para proporcionar proyecciones fiables para estas regiones montañosas que rodean los centros urbanos de Chile y Nepal.

Los investigadores de ETH Zurich y la Universidad de Utrecht, y ha sido publicado en la revista en Proceedings of the National Academy of Sciences, PNAS.