Los humanos fueron capaces de manejar el fuego mucho antes de lo que se pensaba

 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Connecticut, junto a colegas de Armenia, el Reino Unido y España, encontraron evidencia convincente de que los primeros humanos, como los neandertales, no solo controlaban el fuego, sino que también dominaban la técnica para generarlo.

En el trabajo, que publicado en Scientific Reports, se combina evidencia arqueológica de restos de hidrocarburos e isótopos producto de interacciones humanas con el fuego, así como con lo que era el clima hace decenas de miles de años.

Utilizando moléculas específicas relacionadas con uso del fuego depositado en el registro arqueológico y análisis de pistas climatológicas, los investigadores examinaron una cueva (Cueva 1) de Lusakert en las tierras altas de Armenia.

Además, el equipo de investigación analizó muestras de sedimentos para determinar la abundancia de hidrocarburos aromáticos (policíclicos, HAP), que se liberan cuando se quema material orgánico.

Un tipo de HAP llamado HAP ligero, se dispersa ampliamente y es indicativo de incendios forestales, mientras que otros, llamados HAP pesados, se dispersan muy poco y permanecen mucho más cerca de la fuente de fuego.

La evidencia de mayor ocupación humana en el sitio, como las concentraciones de huesos de animales dejados luego de las comidas y la evidencia de fabricación de herramientas, se correlacionó con una mayor frecuencia de incendios y una mayor frecuencia de HAP pesados. Sin embargo, los investigadores necesitaban descartar la posibilidad de que el clima inestable, que generan un rayo, haya sido el responsable del fuego.

Con este objetivo, analizaron la composición de isótopos de hidrógeno y carbono de las cutículas cerosas de tejidos vegetales antiguos conservados en sedimentos. La distribución de estas ceras foliares indica en qué tipo de clima crecieron las plantas. Así, no pudieron encontrar ninguna evidencia de un vínculo entre las condiciones paleoclimáticas generales y el registro geoquímico del fuego.

Pero, al combinar los datos climáticos con la evidencia encontrada en el registro arqueológico, los investigadores determinaron que los habitantes de la cueva no vivían en condiciones secas y propensas a incendios forestales mientras utilizaban fuego dentro de la cueva. De hecho, dicen, los científicos, los incendios forestales fueron muy pocos, como para que estos humanos antiguos “cosecharan fuego” para utilizarlas y dejar evidencia de HAP en la cueva.

Toda esto indica que estos humanos antiguos fueron capaces de controlar el fuego; sabían la técnica para generarlo cuando no estaban disponibles de manera natural en, por ejemplo, incendios forestales.

Ahora, las técnicas de este estudio se están aplicando en el estudio de otras cuevas ocupadas por humanos primitivos. Están trabajando en otros lugares para determinar si el manejo del fuego se desarrolló de forma independiente en grupos humanos de diferentes áreas geográficas.