Logran integración entre lo biológico y los sistemas electrónicos

Grandes avances para el entendimiento del cerebro se han realizado mediante el uso de sondas implantadas para explorar la forma específica de trabajo de los circuitos neuronales.

Aunque el método es eficaz, no dejan de presentar problemas debido a su rigidez. Entre estos, uno de los más importantes es la inflamación que producen debido a que induce la inestabilidad crónica que hace imposible el registro de información, de manera que las sondas deben ser reubicadas cada pocos días.

Esto genera que algunas de las cuestiones centrales de la neurociencia, tales como la forma cómo los circuitos neuronales se reorganizan durante el desarrollo, el aprendizaje y envejecimiento, queden fuera del alcance de los científicos.

Un equipo de científicos demostró que una malla electrónica de jeringas inyectables puede grabar de forma estable la actividad neuronal en ratones durante ocho meses o más, sin que produzca la inflamación de las sondas tradicionales implantadas.

Los investigadores lograron una perfecta integración entre la electrónica y la biología, lo cual podría abrir la puerta a una nueva clase de interfaces cerebro-máquina y grandes mejoras en prótesis, entre otros campos.

Con esta técnica se podrían investigar las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o los procesos que se producen durante mucho tiempo, como el envejecimiento o el aprendizaje.

Asimismo, también demostraron que esta malla electrónica de jeringas inyectables se podría utilizar para producir estimulación eléctrica al cerebro durante tres meses o más.

La falta de respuesta inmune (a la electrónica de malla), que básicamente aísla a las neuronas, hace posible estimular de una manera mucho más sutil, con tensiones más bajas que no dañan el tejido.

Uno de las aplicaciones clínicas puede darse en el desarrollo de prótesis. Es decir, debido a que se es capaz de leer las señales de las neuronas específicas, permitirá potencialmente el desarrollo de mejores interfaces cerebro-máquina para varios tipos de prótesis.

Los científicos consideran que la técnica será muy poderosa, puesto que podemos identificar los circuitos, grabar y estimular de una manera que no ha sido posible antes. Plantearon, además, la posibilidad de que la malla electrónica de jeringas inyectables podrían ser utilizadas para el tratamiento de lesiones graves del cerebro y la médula espinal.

En este trabajo se ha logrado una integración perfecta entre lo biológico y los sistemas electrónicos. El cuerpo no lo considera como una entidad distinta, lo cual hace que la electrónica se parezca a una red neuronal y trabajen juntos.

El artículo ha sido publicado en Nature Methods.