La memoria a corto plazo resulta de la actividad sincronizada de regiones del cerebro

No es tan simple como lo creemos, la memoria a corto plazo, es el resultado de la acción coordinada entre varias áreas del cerebro. Este proceso cognitivo es complejo y la manera cómo las distintas regiones cooperan se ha mantenido esquivo durante mucho tiempo a la ciencia.

Ahora, investigadores del Instituto Max Planck, Alemania, dieron un paso importante en la develación de este misterio. Ellos han descubierto que las oscilaciones entre las diferentes regiones del cerebro son cruciales para recordar visualmente cosas en un corto período de tiempo.

Se sabe, desde hace tiempo, que las regiones del cerebro ubicadas en la parte frontal del cerebro están involucradas en la memoria a corto plazo, mientras que el procesamiento de la información visual se produce principalmente en la parte posterior. Sin embargo, para recordar la información visual en un corto período de tiempo, estas regiones distantes entre sí necesitan coordinar e integrar la información para tener la experiencia de un recuerdo exitoso.

Para entender este proceso de coordinación e integración de la información, los científicos del Instituto Max Planck de Cibernética Biológica, registraron la actividad eléctrica tanto en el área responsable de la información visual y como la actividad en la parte frontal del cerebro de monos. Los científicos mostraron imágenes de animales idénticos o diferentes dentro de intervalos cortos de tiempo mientras grababan la actividad cerebral. Los monos tenían tarea de indicar si la segunda imagen fue el mismo que el primero.

Los científicos observaron que, en cada una de las dos regiones del cerebro, la actividad cerebral mostró fuertes oscilaciones en un determinado conjunto de frecuencias llamadas de banda theta. Además, destacaron, que estas oscilaciones no se produjeron de forma independiente el uno del otro, sino durante una actividad sincronizada temporalmente. Cuanto más sincronizada era la actividad, el recuerdo de las imágenes iniciales era mucho mejor en los monos. Es así que, investigadores, establecieron una relación directa entre lo que observaron en el cerebro y el rendimiento del animal.

El estudio pone de relieve cómo las oscilaciones cerebrales sincronizadas son importantes para la comunicación y la interacción de las diferentes regiones del cerebro. Casi todos los actos cognitivos de múltiples facetas, como el reconocimiento visual, surgen de una compleja interacción de las redes neuronales especializadas y distribuidas. Sólo falta desentrañar cómo se establecen las relaciones entre dichos sitios y de qué manera contribuyen a representar y comunicar la información sobre los eventos externos e internos con el fin de alcanzar una percepción coherente o lograr el recuerdo.