Investigadores españoles sostienen que síntomas del autismo podrían revertirse

Trabajando con un modelo animal, un equipo de científicos ha demostrado que el autismo puede revertirse. El trastorno autista (TEA) caracterizado porque el que lo sufre presenta comportamientos repetitivos y déficits sociales y de comunicación.

El autismo es considerado una enfermedad del neurodesarrollo cuyos sus síntomas aparecen en la infancia pero perduran durante toda la vida. Se cree que los daños que se producen durante el periodo embrionario y principios del posnatal, dan como resultado conexiones aberrantes y funcionamientos neuronales distorsionados.

Los científicos han estado trabajando duro en conocer más sobre su origen, puesto que de esto, puede tener gran relevancia, ya que podría determinarse la existencia de periodos para su tratamiento.

El trabajo explica el hallazgo obtenido durante el estudio del comportamiento de ratones transgénicos de unas proteínas (neurexinas) que regulan el funcionamiento de las sinapsis y que están asociadas con el autismo. Los ratones sometidos a la acción de esta proteína presentaron síntomas como incremento de auto preparación, déficits en la interacción social y la interacción alterada para señales olfativas no sociales.

Se observó que la disfunción de estas proteínas en una etapa posnatal causa síntomas asociados al autismo, esto debido a defectos en el funcionamiento sináptico, que privaron de la función de las proteínas en mención. Sin embargo, los investigadores también fueron capaces de anular estas manifestaciones autistas después de retirar la proteína mutante, inclusive, en animales de edad avanzada.

Los científicos concluyeron que los defectos resultantes de la interrupción de la función de la proteína neurexin, después de la finalización del desarrollo embrionario y postnatal temprano, sugieren que el deterioro funcional de los circuitos maduros puede desencadenar expresiones relacionados con el autismo.

El artículo fue realizado por investigadores españoles y fue publicado en el Centro Nacional de Información Biomédica, NCBI.