Estudio del genoma revela la historia de la papa europea

Un equipo de investigadores de Alemania, Perú, el Reino Unido y España ha secuenciado una gran cantidad de variedades de papas para conocer más sobre la historia de la papa europea moderna.

El artículo ha sido publicado en la revista Nature Ecology and Evolution, en el cual el grupo de investigación, ha expuesto sus hallazgos y escrito la historia de la papa en el viejo continente.

Investigaciones anteriores han demostrado que la papa se introdujo en Europa en el siglo XVII, a partir de las primeras siembras conocidas que fueron en España.

Un estudio previo había demostrado que las papas que se abrieron camino hacia Europa provenían de algún lugar de las montañas de los Andes, cerca del ecuador. Debido a la diferencia en la duración del día, esto sugiere que debe haberse producido alguna adaptación para permitir que la papa sobreviva en Europa. Además, las plantas de papa que crecen en los Andes pueden producir papas durante todo el año, mientras que en Europa crecen en primavera, verano y otoño, y se cosechan antes del invierno.

Entonces, con el fin de obtener más información sobre las adaptaciones genéticas a las que se sometieron las plantas, los investigadores obtuvieron 88 muestras de papas modernas y muestras guardadas durante los años 1660 a 1896, para ser secuenciadas.

Los investigadores encontraron que las papas en Europa originalmente eran casi idénticas a las de los Andes. Pero con el tiempo, se produjeron cambios genéticos que, condujo, por ejemplo, a una variante de un gen (CDF1). Este cambio permitió a la papa adaptarse al verano europeo.

Las papas nativas de Chile tienen una adaptación similar, lo que llevó inicialmente a preguntas sobre si las papas de esa región fueron las que llegaron a Europa. Sin embargo, pruebas adicionales mostraron diferencias en las variantes que indicaron que se desarrollaron independientemente.

Los investigadores también encontraron evidencia de otros cambios que ocurrieron en las papas europeas a mediados del siglo XIX. Sospechan que esto ocurrió cuando los agricultores comenzaron a cultivarlos con variedades sudamericanas para combatir la plaga que llevó a la hambruna de la papa. También encontraron signos de cruce durante el siglo XX, cuando los agricultores intentaron una vez más hacer sus cultivos más resistentes a las enfermedades. (Con información de PHYS.ORG)