El brócoli podría ser clave en la lucha contra la osteoartritis

Un compuesto que se encuentra en el brócoli podría ser la clave para prevenir o ralentizar el progreso de la forma más común de artritis, de acuerdo con una nueva investigación liderada por la Universidad de East Anglia (UEA).

Los resultados de un estudio de laboratorio mostraron que el ‘sulforafano’ ralentiza la destrucción de cartílago en las articulaciones asociados con la osteoartritis, una enfermedad muy dolorosa y, a menudo, debilitante. La investigación se realizó con ratones de los cuales, a un grupo de ellos, se les había alimentado con una dieta rica en el compuesto. Los investigadores observaron que estos tenían menos daño del cartílago y artrosis que los que no habían recibido la dieta.

El estudio, que también examinó las células del cartílago y tejidos humanos, fue financiado por la Arthritis Research UK, la Biotechnology and Biological Sciences Research Council's (BBSRC), Diet and Health Research Industry Club (DRINC) y la Dunhill Medical Trust.

El sulforafano es liberado cuando se come verduras como las coles de Bruselas y repollo, pero especialmente el brócoli. Investigaciones anteriores han sugerido que el sulforafano tiene propiedades anticancerígenas y antiinflamatorias, pero este es el primer estudio importante que señala sus efectos sobre la salud de las articulaciones.

Los investigadores descubrieron que el compuesto bloquea las enzimas que causan la destrucción de las articulaciones al detener una molécula clave conocida por causar inflamación. Querían saber si el compuesto ingresó a las articulaciones en cantidades suficientes para ser eficaces. Esto resultados se publicaron en la revista Arthritis & Rheumatism.

Una gran cantidad de personas en todo el mundo son afectadas por esta enfermedad, un mal degenerativo que afecta las manos, pies, columna vertebral, caderas y rodillas en particular. Sólo en el Reino Unido son más de 8,5 millones que tienen osteoartritis. Actualmente una de cada cinco personas mayores de 45 años tiene artrosis en la rodilla. No existe cura o tratamiento efectivo para la enfermedad. Los tratamientos son sólo para aliviar el dolor, -que es a menudo insuficiente-, o el reemplazo de articulaciones.

En este estudio participaron investigadores de las escuelas de la UEA de Ciencias Biológicas, Farmacia y la Escuela de Medicina de Norwich, junto con la Universidad de Oxford y de Norfolk y Norwich University Hospital.