Desechos plásticos pueden ser convertidos en gas hidrógeno y nanotubos de carbono

 

El plástico es un serio problema para el medio ambiente y una amenaza importante para la humanidad. Debido a esto, durante las últimas décadas, los científicos se han enfocado en la investigación y desarrollo de técnicas para reciclarlo de manera eficiente.

Miles de millones de toneladas de plástico son vertidos en todos los lugares del mundo. De manera que, grandes cantidades, se han abierto camino hacia el medio ambiente dónde están afectando los ecosistemas debido a su incapacidad para descomponerlos. Además, los microplásticos, que también están ingresando al organismo humano, se los ha encontrado en lagos, ríos y en todos los océanos del mundo dónde están dañando las plantas y la vida silvestre.

Se sabe que uno de los principales factores que impulsa la contaminación plástica es la falta de técnicas o procedimientos para reciclarlo. Muchos productos de plásticos, luego de su uso, simplemente, son lanzados al medio ambiente sin ningún tratamiento.

Como parte de las investigaciones que buscan la forma de reciclar estos materiales, un equipo internacional de investigadores ha desarrollado un proceso para convertir residuos plásticos en gas hidrógeno y nanotubos de carbono. En este nuevo esfuerzo, desarrollaron una manera de convertir plásticos de consumo ordinarios en energía utilizable y fuente de nanotubos de carbono.

El proceso involucró la pulverización de las muestras de plástico y el uso de microondas con óxido de aluminio y óxido de hierro como catalizadores. Las microondas calentaron los catalizadores y, estos a su vez, calentaron a los plásticos. Esta forma de proceder evitó reacciones secundarias no deseadas, lo que hizo que el proceso fuera más eficiente.

Los investigadores informan que el proceso de conversión duró solo de 30 a 90 segundos y resultó en la recuperación del 97% del hidrógeno en el plástico. Además, los nanotubos de carbono producidos eran de calidad suficiente para su uso en otras aplicaciones.

Los científicos han reconocido que, este proceso, aún no ha sido probado para reciclar plásticos a mayor escala; sin embargo, sugieren que la magnitud del desastre que se avecina en el futuro del mundo si no se controla la contaminación plástica impulsará esfuerzos como este.

Este trabajo ha sido desarrollado por investigadores de Arabia Saudita, China y Reino Unido; el artículo se publicó en la revista Nature Catalysis.