Descubren la forma en que la malaria evade el sistema inmunitario

El parásito de la malaria Plasmodium falciparum secuestra un proceso del sistema inmunológico para invadir los glóbulos rojos de la sangre, según un estudio dirigido por investigadores de Penn State College of Medicine.

La malaria mata a cerca de 1 millón de personas cada año, la mayoría de ellos son niños menores de 5 años en el África subsahariana. Sólo una vacuna ha sido autorizada, sin embargo ni esta, ni ninguna otra en desarrollo, es o será el 100 por ciento efectiva contra la infección.

Los inmunólogos han sospechado que el Plasmodium falciparum, el parásito más mortal de la malaria, utiliza varios mecanismos para evadir la respuesta inmune humana e invadir los glóbulos rojos de la sangre. El equipo liderado por José A. Stoute, mostró que el parásito utiliza un elemento de la respuesta inmune humana llamada sistema de complemento.

Este sistema de complemento se compone de proteínas que ayudan a los anticuerpos a combatir las infecciones. En una respuesta inmune adecuada, la producción de anticuerpos contra un patógeno genera proteínas complementarias para cubrir y matar al invasor antes de que pueda causar daño.

Pero en el caso de la infección de la malaria, los investigadores observaron que el parásito convierte este proceso en su cabeza de ataque.

Antes, científicos habían demostrado que otras enfermedades infecciosas también usan este mecanismo, el secuestro del sistema inmunológico. El virus del dengue es uno de ellos. Los científicos creían que el Plasmodium falciparum podría utilizar una táctica similar.

Para probar esto, al principio observaron el parásito en un tubo de ensayo, notando que, en presencia de proteínas de complemento, los anticuerpos anti-malaria mejoran el crecimiento del parásito; pero, si un complemento no estaba presente, el parásito no crecía.

A continuación, los investigadores realizaron una prueba usando el parásito de la malaria Plasmodium berghei en un ratón. Los ratones que carecían de una proteína específica del sistema de complemento tenían niveles más bajos del parásito en sus glóbulos rojos después de haberse infectado. A pesar de estas revelación, la manera exacta cómo los anticuerpos y complementos trabajan juntos para fomentar la infección por malaria aún no está clara.

Se sabe que la superficie de un glóbulo rojo está salpicada de receptores de complemento. Estas son proteínas que bloquean al complemento para que no entre a la célula y lo ataque. Es decir, estos receptores del complemento, en realidad, protegen a los glóbulos rojos de un auto-ataque.

Los investigadores observaron al parásito de la malaria en contacto con grupos de receptores del complemento en la superficie de los glóbulos rojos que estaba tratando de invadir.  Ellos sospechan que cuando el complemento se activa por los anticuerpos, el parásito de la malaria se recubre con proteínas de complemento que normalmente los matarían, pero, en lugar de ello, estas proteínas complementarias permiten que el parásito se una a los receptores del complemento en los glóbulos rojos. Eso permite que el parásito se adhiera efectivamente a la celda, desde donde, luego, ingresa.

Aunque los investigadores sabían que ciertos otros patógenos pueden secuestrar el sistema de complemento, este proceso nunca se había mostrado en la malaria. Ahora, con esta información, esperan que sean capaces de desarrollar una vacuna que sea 100 por ciento efectiva.

La investigación ha sido liderada por José A. Stoute, profesor asociado de medicina y microbiología e inmunología, en Penn State College of Medicine, y publicado en la revista EBioMedicine.