Comportamientos de caminar y hablar pueden ayudar a predecir las epidemias y tendencias

Los datos del teléfono móvil pueden revelar una conexión matemática subyacente entre la forma en que nos movemos y cómo nos comunicamos, esto podría hacer que sea más fácil predecir cómo las enfermedades se propagan e incluso cómo las ideas se extienden a través de una población, según un equipo internacional de investigadores.

En este estudio se profundiza en la comprensión cuantitativa de la conducta humana. Los investigadores están empezando a ver mediante la big data que hay una regularidad muy profunda que subyace en gran parte de lo que hacemos.

En el estudio de localización y comunicación se recogieron datos de tres proveedores internacionales de telefonía móvil y se encontró que las personas se mueven y se comunican en patrones predecibles. Debido a que el movimiento y la comunicación están conectados, los investigadores pueden necesitar solamente un tipo de datos para hacer predicciones sobre el otro fenómeno. Es decir, los datos de comunicación podrían revelar información acerca de cómo la gente se mueve.

En muchos casos no se tiene ambos lados de la información, pero ahora es posible disponer de información acerca de las conexiones sociales o información sobre la movilidad, a uno de los cuales se puede aplicar una ecuación matemática para derivar la otra.

Esta ecuación puede predecir mejor, entre otras cosas, cómo un virus puede propagarse, según los investigadores. En el estudio, donde probaron la ecuación en una epidemia simulada, encontraron que, o bien la ubicación o la comunicación de datos se podrían utilizar para predecir de forma fiable el movimiento de la enfermedad.

Una de las aplicaciones que demostramos es, si sabemos lo que se comunica en un país, seríamos capaces de estimar cómo un virus se propagaría dentro de él.

Antes, para saber cómo se propaga un virus, tendríamos que saber cómo las personas se desplazan, pero ahora no se necesita conocer eso. Si un virus, como el virus Zika, entra en una ciudad, por ejemplo, no sólo sería posible saber cómo se propaga por el país, sino, con estas nuevas estimaciones, sería mucho más precisa la estimación.

Los investigadores indican que también se podría utilizar estos datos para predecir cómo las ideas y tendencias se difunden a través de una cultura. El fenómeno, según los investigadores, se basa en reglas matemáticas, a menudo referidas como una distribución de ley de potencia. Esta ley describe la regularidad de ciertos comportamientos, pero reconoce que siempre hay una pequeña posibilidad de una gran aberración ocasional.

Esto puede suceder, por ejemplo, si la mayoría de las veces, la gente se mueve sólo distancias muy, muy cortos, sólo para lugares alrededor de la ciudad, pero, de vez en cuando, da un salto de longitud. O sea, cuando viaja a una ciudad, y luego, cuando está allí, visita lugares a cortas distancias antes de volver a casa.

Esta investigación se basó en el análisis de tres bases de datos diferentes con mensajes de 1,3 millones de usuarios en Portugal y 6 millones de usuarios en un país europeo. También recogieron datos de cuatro años de un gran operador de telefonía móvil en Ruanda. Este conjunto de datos incluyeron información sobre quién toma las llamadas o mensajes de texto con quién y dónde, informaron.

Este estudio ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America.