Científicos engañan a bacteria E. coli para producir gas propano

Un nuevo trabajo de científicos del Imperial College de Londres y la Universidad de Turku de Finlandia, tienen como objetivo utilizar bacterias fotosintéticas para convertir la luz solar en gas propano. Como primer paso, el equipo ha logrado engañar a E. coli, una bacteria que se encuentra en nuestro sistema digestivo, para crear pequeñas cantidades de propano.

Tradicionalmente, el propano se crea como un subproducto de gas natural y el procesamiento del petróleo. Este gas natural se retira para ser transportado mediante tuberías presurizadas seguras. Las refinerías lo producen cuando descomponen el petróleo en gasolina o combustible para calefacción.

En este trabajo, en un proceso de tres pasos, los científicos utilizaron enzimas para liberar en el E. coli primero los ácidos grasos que se utiliza normalmente en la creación de las membranas celulares. Uno de éstos (ácido butírico), a continuación, se convierte en otra enzima (butiraldehído) que finalmente es transformado en propano.

El trabajo ha sido descrito recientemente en la revista Nature Communications, en donde se afirma que el proyecto se encuentra en sus primeras etapas.

Los investigadores sostienen que el método es más simple que otros intentos similares para crear combustible con organismos vivos. Las levaduras o bacterias desempeñan papeles en la producción de etanol a partir de azúcar o maíz, y bacterias fotosintéticas crean diesel también a partir de cultivos similares. Pero estas bacterias que derivan biodiesel aún no han tenido uso generalizado, debido en gran parte a cuestiones relacionados a los costos y la eficiencia.

Es por eso que los científicos se han enfocado en el propano, en lugar de otros combustibles, debido a que su proceso de producción es simple, ya que el propano se separa de las células de los organismos fácilmente gracias a su estructura química compacta. Pero, el etanol, que puede ser creado a partir de maíz, el azúcar y otros cultivos, requiere de un proceso que consume mucha energía. Así mismo, los métodos actuales para la recolección del diesel de algas implican romper y abrir las celdas que lo contienen y, al hacerlo, matan a los organismos que producen el combustible. Sin embargo, con el propano, el combustible se puede separar sin destruir E. coli.

Además, el propano es fácil de recoger como un gas y de almacenar de forma más segura que el hidrógeno. Este es un gas muy peligroso, especialmente cuando se mezcla con el aire. También fue elegido, porque es más fácil de licuar para el transporte, y es compatible con la infraestructura existente.

El propano se asocia con usos domésticos, elevadoras eléctricas y los motores de barcos; incluso los autos pueden ser convertidos para funcionar con propano. El equipo está utilizando E. coli en esta etapa porque es fácil de trabajar. Pero con el tiempo, los investigadores esperan poder trasplantar el proceso del E. coli a bacterias fotosintéticas de modo que la luz solar proporcione la energía para alimentar a las células, en lugar de la dieta de nutrientes que requiere el E. coli.

Esto volverá a reducir el número de pasos en el proceso, pero hay mucho trabajo por hacer aún. De esta manera, la tecnología tiene aún un largo camino por recorrer antes de que sea comercialmente viable.