Cada 2 días se descubre una nueva especie en la amazonía

Una nueva especie animal o vegetal se descubre en la Amazonia cada 2 días, la tasa más rápida que se observará este siglo, informa la WWF y el Instituto Mamirauá de Desarrollo Sostenible de Brasil. En su último informe publicado el pasado 30 de agosto, se señala que, estos hallazgos se dan en un entorno, en el que enormes extensiones del bosque, están cada vez más amenazadas. Esto es una gran preocupación debido a que conlleva a consecuencias irreversibles -y potencialmente catastróficas- de políticas y decisiones insostenibles.

En el informe, además, se detalla 381 nuevas especies de vertebrados y plantas que fueron descubiertas durante 24 meses, incluyendo 216 plantas, 93 peces, 32 anfibios, 20 mamíferos (2 fósiles), 19 reptiles y 1 ave.

El mono tití de cola de fuego (Plectrocebus miltoni). Debe su nombre a su larga cola naranja brillante. La especie está amenazada por la deforestación.

Según lo reveló el último reporte de 2014-2015, se destaca una mayor tasa de descubrimiento, con una especie descrita cada 1,9 días. En reportes anteriores, por ejemplo, correspondiente al periodo 1999-2009, se informó sobre el descubrimiento de 111 especies al año, es decir, una nueva especie cada tres días; en el informe 2010-2013 se reveló una tasa de descubrimiento de una especie nueva cada 3,3 días.

Ante esto, los científicos todavía sostienen que la vida dentro de este bioma sigue siendo un gran enigma. A pesar de la desaparición de hábitats, en este 2017, se está verificando la existencia de nuevas especies, todo cual demuestra la existencia de una inmensa variedad y riqueza de biodiversidad, sobre las cual todavía queda mucho por aprender en la Amazonia.

Estos los nuevos hallazgos, señalan los investigadores, deberían obligar a los tomadores de decisiones, tanto públicos como privados, a pensar en los impactos irreversibles que son causados por proyectos de gran escala como carreteras y represas hidroeléctricas que se están construyendo en la amazonía.

Estos tomadores de decisión, deberían de observar también que el mayor potencial económico de esta región es la inclusión de la biodiversidad en las soluciones tecnológicas de un nuevo modelo de desarrollo, incluyendo el desarrollo de medicinas para enfermedades y nuevos productos alimenticios.