Cabot: la conoa robot que midió la contaminación del agua de la laguna de Moronacocha en Iquitos

 

Una canoa robot, llamada “Cabot” por sus creadores, fue puesta a navegar en el lago Moronacocha que está ubicado junto a la ciudad de Iquitos. El vehículo mide la calidad del agua en la que navega y ha sido desarrollado por los estudiantes de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, UNAP, Valeria Saavedra Vargas y Franz José Sanabria Gonzales.

El Cabot surgió del “Proyecto robot inteligente inspirado en una canoa que captura datos o variables del agua y el ambiente”; elaborado en el curso de Inteligencia Artificial que está a cargo del ingeniero Isaac Ocampo.

 

El vehículo registra la temperatura y humedad del ambiente, así como la acidez y alcalinidad del agua. Su navegación es a control remoto por radiofrecuencia.

Franz Sanabria, nos relató que “el lunes 18 de febrero se utilizó a Cabot para analizar el lago de Moronacocha (Iquitos), con el que se pudo determinar que posee un pH de 5.45. Indicó, además, que para entender mejor el tema, es necesario explicar que el pH del agua afecta la vida terrestre y acuática. El agua de los lagos, lagunas y ríos sanos generalmente tiene un pH entre 6 y 8. La mayoría de los peces tolera el agua con pH entre 6 y 9. Los peces más robustos y fuertes generalmente mueren en pH más bajos y más altos. Los sapos y otros anfibios son más sensibles al pH que muchos peces”.

También informó que, debido a que es el primer prototipo, se le implementó un algoritmo que solo permite captar la temperatura, humedad del ambiente y el grado de alcalinidad (pH) del agua. Este mismo sistema permitirá, más adelante, abarcar sensores más completos, como el multiparamétrico, que es capaz de monitorear hasta 14 valores de calidad de agua como turbidez, salinidad, oxígeno disuelto, etc. Es decir, se podrá obtener una mayor cantidad de datos para así medir de manera más completa la calidad de agua.

Lo que se observó es que la contaminación de la laguna Moronacocha es alarmante. Esto debido a la actividad contaminante de los mismos pobladores, lo cual pone en peligro no solo a la población iquiteña, sino a los peces que lo habitan. La flora y su diversidad ictiológica están seriamente amenazados.

El casco del Cabot es de madera de topa (Ochroma pyramidale), mide 1 metro de largo, y 50 centímetros de ancho, utiliza un motor de hélice, batería de 12 voltios y una aleta de dirección. Es controlado remotamente y los datos que recopila son recepcionados y almacenados en un servidor para, luego, son analizados por los especialistas.

Iniciativas como estas son ahora de gran importancia dada la urgencia de medir la contaminación. Los residuos mineros amenazan la biodiversidad de la amazonía. Metales pesados, como el mercurio, son arrojados diariamente a los ríos por la explotación formal e informar del oro.