Células madre humanas restauraron cerebros de ratas dañados por la radioterapia

Un grupo de científicos del Memorial Sloan Kettering Cancer Center en los Estados Unidos ha demostrado que inyectar células madre humanas puede desencadenar que las células nerviosas en ratas se recuperen a sí mismas.

La radioterapia es eficaz para tratar a muchos pacientes con cáncer, en particular a personas con tumores cerebrales y pulmonares. Sin embargo, puede causar pérdida de memoria, deterioro del aprendizaje y confusión mental como efectos secundarios.

Los científicos señalaron que algunos pacientes con cáncer que reciben radiación al cerebro eventualmente experimentan problemas cognitivos, como en el aprendizaje o dificultades de procesamiento de pensamiento, o habilidades motoras reducidas.

Asimismo, indicaron que la radiación cerebral no se puede utilizar, especialmente en los niños, debido a que los efectos secundarios son tan perjudiciales.

Para el estudio, se tomaron células madre de embriones humanos y se utilizó los factores de señalización para persuadirlos a diferenciarse en un tipo de célula cerebral que a menudo es asesinado por los tratamientos relacionados con la radiación, llamadas oligodendrocitos, responsables de producir la sustancia que recubre las células nerviosas.

Cuando los oligodendrocitos mueren, pueden llevar a un deterioro mental, que es un problema especialmente para los sobrevivientes de cáncer infantil, que pueden quedarse atrás en el trabajo escolar como resultado de su tratamiento y padecen una disminución del IQ en la edad adulta.

Para llevar a cabo el estudio, los científicos, cultivaron células madre, tanto embrionarias como pluripotentes inducidas a partir de biopsias de piel, en presencia de ciertos factores de crecimiento y otras moléculas, para que se desarrollaran como oligodendrocitos.

Una vez conseguido que las células madre se convirtieran en oligodendrocitos, las utilizaron para tratar a las ratas que previamente habían sido expuestas a la radioterapia.

Al inyectarles las células madre en regiones concretas del cerebro, los animales recuperaron las capacidades cognitivas y motoras que habían perdido durante la exposición a la radiación. Respondiendo favorablemente al tratamiento.

Sin embargo, los científicos señalan que deben seguir investigando para saber si en un futuro este tratamiento será beneficioso para los pacientes con tumores cerebrales y pulmonares. (Fuente Web: Sciencenews.org)