Astrónomos detectan moléculas orgánicas en nube de gas cerca del centro galáctico

Un equipo de astrónomos que investigaba el contenido molecular de una región de formación estelar denominada Sagitario B2 (Sgr B2), en Chile, encontró que esta región, que se encuentra cerca del centro galáctico, a una distancia de unos 27.000 años luz del Sol, es especialmente rica en la emisión de moléculas orgánicas complejas interestelares.

Aunque se han detectado varios tipos de moléculas en el espacio, el tipo contiene carbono rico en moléculas de hidrógeno que están estrechamente relacionados con los componentes necesarios para la vida en la Tierra, el cual, además, parece ser más abundante en las nubes de gas en las nuevas estrellas que se están formando.

Los investigadores utilizaron el telescopio Atacama Large Millimeter / submillimeter Array (ALMA), cuyas nuevas capacidades permitieron realizar una encuesta espectral completa en Sgr B2 a longitudes de onda entre 2,7 y 3,6 mm, con una sensibilidad y resolución espacial diez veces mayor que las realizadas anteriormente.

Esta molécula descubierta por el equipo (iso propil cianuro), es única debido a que su estructura de carbono subyacente se ramifica en una hebra separada. Los científicos afirman que es la primera detección jamás realizada de una molécula interestelar con una estructura de carbono ramificada.

Hasta ahora, las moléculas orgánicas descubiertas en regiones de formación estelar han compartido una importante característica estructural: cada uno de ellas están formadas por una "columna vertebral" de átomos de carbono que están dispuestas en una sola cadena lineal.

Los científicos observaron, además, que la nueva molécula, es también abundante en casi la mitad respecto a la cantidad de su molécula hermana de cadena lineal, el cual había sido detectado usando el único plato de radio telescopio del Instituto de Radioastronomía Milimétrica (IRAM) hace unos años. La gran abundancia de la molécula sugiere que estas pueden, de hecho, ser la regla y no la excepción en el medio interestelar, sostuvieron.

Para los científicos este hallazgo es de suma importancia debido a que significa un avance fundamental en la comprensión de la producción de materia orgánica en las primeras etapas de formación de las estrellas, el cual permitirá unir las piezas de la progresión gradual del proceso químico que condujo, desde moléculas simples, a compuestos potencialmente portadores de vida.