Alto porcentaje de neonatos contaminados con plomo en el norte de Lima

Una investigación que tuvo como objetivo describir la concentración de plomo en la sangre del cordón umbilical de recién nacidos, hijos de mujeres primerizas, residentes en la zona norte de Lima, encontró la existencia de un gran porcentaje de neonatos contaminados.

El estudio que ha sido publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimenta y Salud Pública, del Instituto Nacional de Salud, INS, se realizó en el Hospital Nacional Cayetano Heredia entre julio de 2011 a diciembre de 2012, incluyó a 100 recién nacidos, cuyas madres tenían un tiempo mínimo de residencia de 5 años en la zona norte de Lima.

La medida del plomo se realizó mediante absorción atómica y se encontró que el 30% de los recién nacidos presentaron niveles considerados de riesgo incrementado y el 16% de los casos se encontró niveles tóxicos.

El plomo es un metal que no tiene alguna función fisiológica en el ser humano, por tanto, cualquier nivel en sangre u otro tejido es anormal, informan los investigadores. A través del tiempo la tolerabilidad a este metal ha variado conforme se ha ido descubriendo sus efectos sobre la salud, por lo que, en 2012, se determinó como nuevo nivel mínimo de toxicidad 5 µg/dL (unidades por decilitro).

En la actualidad, se sabe que las mujeres se contaminan en forma crónica y silente acumulando el plomo principalmente en los huesos. Durante la gestación, mediante el proceso de absorción ósea, este elemento se libera a la sangre, pasando a través de la placenta hacia el feto.

Ya, dentro del organismo, el plomo compite con el calcio activando las proteínas que afectan la construcción de las redes neuronales e interrumpen los procesos que contribuyen a la transmisión de la información; además, bloquea ciertos receptores y terminan generando en el sistema nervioso del feto un estado de excitación anormal, todo lo cual afecta las funciones cognitivas y neuroconductuales.

Se conoce, por estudios previos, que una exposición posnatal temprana a niveles de plomo bajos, como de 3µg/dL, afectan el desarrollo intelectual, la velocidad de reacción, la atención, función ejecutiva, integración motora-visual, así como las habilidades motoras finas y el comportamiento social. Es por esta razón que, este 30% de neonatos que presentan la sustancia por encima de este nivel, preocupa a los investigadores, puesto que no será posible asegurar su óptimo desarrollo neuropsicológico, a pesar que la mayoría de ellos nació en buenas condiciones físicas.

Anteriormente ya se había reportado la contaminación por plomo en niños de la ciudad de Lima, sin embargo, no había estudios que mostrasen esta misma condición en la sangre del cordón umbilical.

Los investigadores no tienen una explicación clara sobre este problema en los recién nacidos, pero han sido descartadas la exposición de las madres a sustancias consideradas como fuentes principales de contaminación. Se sospecha de que existe una alta concentración de plomo en el medio ambiente de la zona urbana del norte de Lima, lo suficientemente alta como para ingresar a la sangre del cordón umbilical de los recién nacidos.

Respecto a este estudio, el doctor Daniel Guillen, quién lideró el equipo de investigación, es muy cauto en señalar que el estudio es relevante sólo para la muestra tomada, razón por la cual considera que no es apropiado extrapolar los resultados a toda la población de la zona norte de Lima. Pero, señala, que se ha detectado un problema de salud pública que no debe dejarse de lado.