Con estos materiales se abre la vía al desarrollo de dispositivos capaces de generar electricidad a partir del calor natural que genera el cuerpo humano.

Los árboles, que actúan como chimeneas, canalizan el metano producido en el suelo y son la fuente de las mayores emisiones jamás registradas en los humedales.

La existencia de esta nueva forma de materia, el excitonio, fue teorizado hace casi 50 años. Su descubrimiento ha dejado perplejos a los físicos por su enigmática composición y propiedades que desafían a la razón.